
El concierto (foto: Míguel Díez)
Antes de nada se ha de leer el programa de las fiestas y hacer un análisis de aquello que no vas a ir a cubrir. Una vez que hayáis descartado todos los actos, pensar que sois profesionales y que no podéis dejar de ir a todo. Si lo que queréis hacer es una crónica de las fiestas, sabed que tendréis que ir a muchos actos para que quede como Dios manda, por lo que quizá prefiráis darle sólo un par de columnas, aunque esta es una opción que yo no os aconsejo. A la gente le gusta buscarse en el periódico local, y una foto sólo los decepcionaría profundamente.
Una buena opción es una doble página con muchas fotos y un par de columnas o tres a toda página. De esta forma el grueso del trabajo recaerá en el fotógrafo (ya se encargará él de cobrárselo en días libres) y vosotros sólo tendréis que ir a lo realmente importante: pregón y palabras del alcalde; una vez a los toros; otra a los encierros; breve paseo por el recinto ferial y vistazo al concierto más importante. El resto de los eventos le preguntáis al fotógrafo qué tal.
Si se da el caso, siempre podéis salir una de las noches por la feria, aunque correís el riesgo de encontraros con todo los grupos municipales, cargos de confianza, compañeros de otros medios y los agentes de la Policía Local. Yo desde luego no os lo aconsejo, porque al fin y al cabo se puede omitir sin que nadie lo perciba.
El enfoque. Yo soy de la idea de dotar a la previa del aroma del texto de localidad. Es decir, escribir desde dentro. Con esta técnica se puede resolver el títular de la siguiente forma:
¡Este fin de semana, a las Fiestas Populares!
Recomiendo encarecidamente títulos divertidos, ya que escribir la previa de las fiestas suele ser un proceso bastante aburrido y mecánico que casi nadie lee.
La crónica de las fiestas ya es otro cantar. Se puede hacer casi una segunda parte de la previa en la que se describa cronológicamente lo acontecido. Pero siempre se corre el peligro de quedarse dormido en la redacción.
También se puede uno lanzar a la yugular del Ayuntamiento a base de desorganización víal, niños comprando alcohol o corriendo los encierros, varias peleas en las casetas de las peñas, aforos desbordados y varios quemados por los fuegos artificiales. Es en estos casos cuando uno debe apelar a su profesionalidad y valorar la importancia del lleno absoluto en el concierto del domingo frente a la pelea del sábado.
Soy de la opinión de que sólo un muerto o una gran pelea con armas blancas puede borrar un titular como
El Pueblo volvió a brillar
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